Me llamo nadie, y
perdí mi alma hace unos meses...
En compañía del dolor
más corrosivo e hiriente.
Seca de llorar, de
depender, de no expresar…estoy cansada de estar sin estar.
De no saber cómo
estar, de terminar por creer que no estás para nada…en ningún lugar.
He aprendido algo muy
simple una vez he llegado a entenderlo y es que la más onda herida no la abren
cuchillas*, los sentimientos más dolorosos no fueron mostrados el día del
funeral...
Por darme cuenta
tarde, pero a tiempo de recuperarme, seguiré aquí.
Muchas veces me planteé, que la fe en mí misma
y en la hipótesis de hallar una “felicidad” diferente a cualquier felicidad
alfa, sería, sin lugar a dudas, suficiente para sacar el alma a cada milímetro
cúbico de aire que respiro.
Descubrí que requerir la atención de toda fórmula física, era requerir
demasiada atención y que por lo tanto, mi error es, era y sería un gran error,
pero nunca llegaría a ser el error Dalton respecto a masas relativas.

Lectores, os pido que soñéis, no con el juego
de la Navidad, no con un mercado, con dinero o con regalos.
Soñar con la ilusión por ser, la ilusión por
crear. Convencer al mundo de que todo no es solo todo…es algo especial.
Yo...Olvidé escribir, lo olvidé sin querer.
Pero no me rendiré tan fácilmente.
..¿Recordáis mi
nombre? ¿O después de tanto tiempo, lo habéis olvidado?..
Vc.